sábado 7 de marzo de 2009

Estoy de capa caída, sin inspiración:

Sí, acabaré esas aburridas experiencias con esos alienígenas de Jehová. Pero ahora nuevas ideas bullen en mi cabeza. Expero no decepcionaros con lo que voy a escribir en un futuro incierto. Saludos para los que me leen.

domingo 28 de septiembre de 2008

En el Salón del Reino (2)

En fin, tomamos asiento mi acompañante y yo en lujosas butacas. Un señor trajeado, no sé si el "superintendente Vicente" o quién, pero sí un hombre culto, a juzgar por sus palabras. Su discurso fue como una homilía católica, pero mucho más entretenida y tendenciosa.
Lo horrible de estas sesiones es que comienzan con un cántico de un libro, que en realidad son todos los 225 Salmos de la consabida Biblia. ¡Un castigo para mis oídos! Intenté seguir la melodía de quién tocaba el piano, pero todo el mundo a mi alrededor desafinaba de manera considerable. Dios –o la genética si eres ateo- me dio buen oído, pero mala voz. Así que canté; y canté desafinando para no “desentonar” con el resto de las personas. Me pregunto quién diablos fue el compositor de 225 melodías que suenan todas parecidas. Hace falta valor. Quizá algún niño de 7 años lo hiciese mejor.
Después del discurso-homilía tuvo lugar algo que me llamó poderosamente la atención. ¡Permitían participar! Un indiviuo/a levantaba la mano y Vicente decía: “Hermano Fulano…”. Se le pasaba al fulano de marras un bonito micrófono y éste comentaba un sinsentido al azar acompañado de una cita de la dichosa Biblia. “Esta es la mía”-pensé- . Alcé mi diestra, y tras un ”hermana Amelia…”, hablé y monté la de Jehová hasta el fondo. Resulta que acababan de comentar su declarada neutralidad política y su pacifismo. Y a mí no se me ocurrió preguntar otra cosa que: "¿Por qué en la Biblia dice Jesús que no ha venido a traer la Paz, sino la Espada?”. ¡Qué estropicio! Todo el auditorio se volvió hacia mí con cara de sorpresa. Me puse más colorada que un pimiento del piquillo.

(CONTINUARÁ, EVIDENTEMENTE)

domingo 14 de septiembre de 2008

En el "Salón del Reino"

Bueno, pues un buen día, domingo, ante sus continuas insistencias decidí ir a una de sus reuniones (vamos, como la misa de los católicos). Sí, pensé en acudir al "Salón del Reino". Ya me habían instruido acerca de las condiciones: ir arreglada; las mujeres con falda y los hombres con corbata; nada de escotes; saludar a las mujeres con dos besos -puaj- y a los hombres darles la mano -y que luego no me la devuevan, no te fastidia-.
Así que me encajé mi vestidito de lino azul turquesa de tirantes, adecuadamente adecentado con una hortera chaqueta blanca, a juego con el bolso y tacones; maquillaje y pendientes ...
Por supuesto, había que ir con Biblia en mano, y la última publicación de "La Atalaya" (sí, esa revista que en 1969 predijo el fin del mundo en 1975) . Y es que ya se han equivocado no sé cuántas veces con la venida del "Armagedón", tras el cual los muertos permanecerán dormidos hasta que reaparezca Jesucristo. Nos dará una segunda oportunidad: los que quieran ser "buenos" ( o sea, tragarte la Biblia de "pe a pa" y sin rechistar) poblarán la tierra reconvertida en paraíso; y los "impíos", a los que se nos mandará al carajo.
Llegué al salón de marras y me encontré con un lugar que bien podía ser un palacio de congresos VIP, o un cine de cuatro estrellas. Todo el mundo se me acercaba a presentarse. Evité dar esos dos besos a mujeres desconocidas interponiendo mi brazo y mano agitándose en el vacío. Imposible, se pegaban a tus mejillas como lapas, y yo luego, disimuladamente me limpiaba la cara de babas, amén de las dos capas de maquillaje.
Esto se llama el 4º paso de captación: ..."se mostrarán simpáticos y afectuosos -no lo jures- con usted, le llamaran hermano"... Yo repetía continua e insistentemente que mi nombre es Amelia, y que allí no estaba ninguno de mis cuatro hermanos.

sábado 6 de septiembre de 2008

continuación (1)

Empecé a comprender que estos testigos de Jehová no se comportaban como una secta "peligrosa". También llegué a pensar que sus continuas alusiones a citas bíblicas eran más flexibles de lo que yo creía, no tan literales. ¡ERROR!
Un buen día, encontré una página en internet sobre como contradecirles en sus dogmas, precisamente a través de otras citas que los ponían en entredicho.
Por ejemplo: si Jesús no murió en una cruz, si no en una estaca con un clavo que le atravesaba las manos, pregunto: ¿ Por qué le dijo a Santo Tomás que mirara las marcas de loS clavoS en sus manos, para que se convenciera de que era Él, resucitado? ( la cita la he perdido, ya que no soy Testigo). ¿De donde salen tantos clavoS?. Y así otras muchas argumentaciones que para ellos son muy importantes, pero que para mí son nimiedades.
Hay que reconocer que esto lo hice por observar su reacción -deformación profesional, soy psicóloga-. Pero ellos SE QUEDABAN EN BLANCO y prometían traer un libro que lo aclarara. ("Un clavo, dos clavos, tres clavos" ¿Quizá?...
(CONTINUARÁ)

miércoles 3 de septiembre de 2008

Mis vivencias desde dentro con testigos de Jehová

Conocí por pura casualidad a una familia que profesaba esta religión. Su trato conmigo era y es intachable, aunque al principio no mencionaron ser testigos de Jehová (qué suerte, yo soy hija del susodicho dios, que es tener más categoría, creo). Y me pregunto: si son testigos, ¿intervendrán en el Juicio Final? Esperemos que sean benevolentes y tengan en cuenta una de sus frases preferidas: el ser humano es IMPERFECTO. Y aquí me armo el lío padre, a ver si me siguen. Ellos creen tener la verdad absoluta, puesto que está escrita en la Biblia. Pero si son imperfectos, ¿cómo pueden estar seguros de poseerla? Este libro ha sido escrito por seres IMPERFECTOS(evangelistas, alienígenas o quien fuese; está por confirmar), en tiempos imperfectos -incluso en pasado pluscuamperfecto-, sobre un mundo imperfecto... La verdad, no me aclaro. Incluso me han llegado adecir que la Biblia es un libro científico...(sic).
En fin, empecé a intimar con ellos hasta el punto de tener gran confianza. Yo no observaba que intentaran conmigo poner en práctica ninguno de sus métodos de captación. Aun así, coincidían en bastantes aspectos de mi religión construída según mis propios criterios, basados en mi experiencia personal, y en la observación del mundo y de los entes que lo pueblan.
Así que evito, aunque a veces surjan, temas como las consabidas transfusiones de sangre; la verdadera existencia de Adán y su costillita Eva (que huele a machismo y ademas, me recuerda el cuento de la "semillita que pone papá" para explicarles a los niños de dónde vienen); el
Evolucionismo; etc.
(CONTINUARÁ)